Autora: Ana Muñoz
Celulitis es el nombre que se utiliza normalmente para referirse a la aparición de pequeños bultos que dan a la piel un aspecto parecido al de la piel de una naranja. No obstante, el nombre adecuado sería lipodistrofia ginecoide, puesto que el verdadero significado de “celulitis” es “inflamación de la célula”, que es un proceso muy diferente.
¿Por qué se produce la celulitis?
La celulitis se produce debido a cambios en la estructura de las células grasas y el tejido conectivo. Las fibras de colágeno del tejido conectivo que unen el músculo y la piel son las que crean estos pequeños sacos y hacen que las células grasas se marquen en la piel.
Por otra parte, los cambios en el suministro de sangre a las zonas afectadas por la celulitis pueden hacer que se almacene una cantidad extra de fluido, que contribuye a la aparición de la celulitis. La celulitis aparece casi exclusivamente en mujeres, especialmente en los muslos, nalgas y abdomen y solo un pequeño porcentaje de hombre la padecen.
Causas de la celulitis
Las causas de la lipodistrofia ginecoide no se conocen totalmente, pero se sospecha que es debida a una combinación de varios factores:
Hormonas
Las hormonas juegan un papel importante en el desarrollo y la acumulación de celulitis, ya que afectan a la distribución de grasa, la retención de líquidos y la firmeza de la piel. Aunque hay varios factores involucrados, las principales hormonas responsables son los estrógenos, pero también influyen la insulina, el cortisol y las hormonas tiroideas.
1. Estrógenos: el principal culpable. Los estrógenos tienen un papel importante en la acumulación de grasa y la retención de líquidos, por lo que la celulitis es mucho más común en mujeres que en hombres. Durante la vida de una mujer, los niveles de estrógenos fluctúan, lo que puede favorecer la aparición o empeoramiento de la celulitis. Los efectos de los estrógenos que pueden influir en la celulitis son los siguientes:
- Favorecen la acumulación de grasa en muslos, glúteos y caderas.
- Aumentan la retención de líquidos, lo que empeora la hinchazón y la presión sobre la piel.
- Debilitan el tejido conectivo, lo que hace que la grasa sobresalga y se formen los hoyuelos característicos.
- Reducen la circulación sanguínea, lo que dificulta la eliminación de toxinas y el drenaje linfático.
Algunas píldoras anticonceptivas pueden aumentar la retención de líquidos y afectar la distribución de grasa.
2. Insulina. La insulina es una hormona que regula los niveles de glucosa en sangre. Cuando hay resistencia a la insulina (por consumo excesivo de azúcares y carbohidratos), el cuerpo almacena más grasa, especialmente en muslos y glúteos, lo que agrava la celulitis. Evitar picos de insulina ayuda a reducir la acumulación de grasa y mejorar la apariencia de la piel.
3. Cortisol. El cortisol, la hormona del estrés, puede empeorar la celulitis porque aumenta el almacenamiento de grasa, favorece la retención de líquidos y debilita el colágeno y la elastina, haciendo que la piel pierda firmeza. Por tanto, es importante controlar los niveles de estrés.
4. Hormonas tiroideas. Cuando la tiroides funciona mal (hipotiroidismo), el metabolismo se ralentiza, lo que puede contribuir a una mayor acumulación de grasa y retención de líquidos, así como hacer que la piel sea más fina y menos elástica, lo que hace más visible la celulitis.
Mala circulación
Cuando la circulación sanguínea es deficiente, los tejidos de la piel y el tejido graso reciben menos oxígeno y nutrientes, lo que hace que las células grasas (adipocitos) se expandan y se vuelvan más difíciles de eliminar. Además:
- Se acumulan desechos metabólicos en la zona afectada.
- Se debilita el tejido conectivo (colágeno y elastina), lo que permite que la grasasobresalga y se formen los hoyuelos característicos.
- Se produce un efecto inflamatorio, que agrava la apariencia de la piel de naranja.
Retención de líquidos
La retención de líquidos ocurre cuando el cuerpo no elimina correctamente el exceso de agua, lo que puede hacer que los tejidos se inflamen y aumente la presión sobre los vasos sanguíneos. Esto provoca mayor hinchazón y volumen en las zonas afectadas por celulitis, menor drenaje linfático, lo que dificulta la eliminación de toxinas y piel con aspecto acolchonado debido al estancamiento de líquidos en el tejido subcutáneo. Entre los factores que empeoran la circulación y la retención de líquidos se encuentran el sedentarismo, la ropa ajustada, la deshidratación y la falta de ejercicio
Estrés
El estrés crónico desencadena la liberación de cortisol, una hormona producida por las glándulas suprarrenales que está relacionada con las respuestas del cuerpo al estrés. El cortisol, aunque es esencial para ciertas funciones, cuando se libera en exceso o de manera constante puede tener varios efectos negativos en la celulitis:
1. Acumulación de grasa. El cortisol estimula el almacenamiento de grasa abdominal y en áreas específicas, como muslos y glúteos, que son las zonas donde generalmente aparece la celulitis. En situaciones de estrés, el cuerpo busca energía rápida, lo que lleva a un aumento en el consumo de alimentos altos en azúcares y grasas. Este comportamiento puede aumentar la acumulación de grasa corporal.
2. Retención de líquidos. El estrés también está relacionado con un aumento de la retención de líquidos, lo que puede hacer que las áreas afectadas por la celulitis se vean más hinchadas y más difíciles de tratar. La retención de líquidos ocurre cuando el cuerpo libera sodio y agua para "protegerse" de los efectos del estrés, lo que empeora la apariencia de la piel.
3. Desgaste del colágeno. El cortisol también puede debilitar la producción de colágeno y elastina en la piel. Estos son los componentes que mantienen la piel firme y elástica. El debilitamiento de estas fibras hace que la piel se vuelva más flácida y propensa a mostrar la acumulación de grasa bajo la superficie, lo que contribuye a la formación de celulitis.
Falta de sueño
El sueño insuficiente o de baja calidad es otro factor importante que influye en la salud de la piel y, por ende, en la aparición de celulitis. Durante el sueño, el cuerpo se regenera y repone energía, pero cuando no se duerme lo suficiente, se alteran varios procesos fisiológicos que pueden afectar la piel y la distribución de grasa:
1. Alteración hormonal. La falta de sueño aumenta los niveles de cortisol, como ocurre con el estrés, lo que genera los mismos efectos negativos sobre la acumulación de grasa y la retención de líquidos. Además, afecta la producción de otras hormonas, como la leptina (hormona que regula el apetito) y la ghrelina (hormona que estimula el hambre), lo que puede llevar a un mayor consumo de alimentos poco saludables y al aumento de peso.
2. Reducción de la reparación celular. Durante el sueño profundo, el cuerpo produce colágeno y realiza procesos de regeneración celular. Si no duermes lo suficiente, la producción de colágeno disminuye, lo que hace que la piel pierda elasticidad y firmeza. Esto facilita la aparición de celulitis.
3. Circulación sanguínea. La falta de sueño afecta a la circulación sanguínea, lo que puede empeorar la eliminación de toxinas y la retención de líquidos. La mala circulación también reduce el oxígeno disponible para los tejidos, lo que contribuye al aspecto irregular de la piel en las zonas afectadas por la celulitis.
Otras causas
2. Acumulación de grasa. No solo las personas con sobrepeso tienen celulitis, pero el exceso de grasa puede hacerla más visible. La grasa se acumula y empuja contra el tejido conectivo, formando los hoyuelos característicos.
2. Dieta. Las personas que toman demasiada grasa, carbohidratos y sal y muy poca fibra tienen más probabilidades de tener celulitis o de tenerla más grave.
3. Vida sedentaria. La celulitis es más frecuente o grave en personas que no hacen ejercicio o que están sentadas o de pie en la misma posición durante mucho tiempo. La falta de ejercicio reduce el tono muscular y favorece la acumulación de grasa y líquidos.
Qué puedes hacer para tratar o reducir la celulitis
1. Haz ejercicio aeróbico y musculación. Al hacer ejercicio aeróbico y aumentar la masa muscular (por ejemplo, con ejercicios de pesas) y fortalecer así las zonas afectadas por la celulitis, se fortalece también el tejido conectivo, lo que ayuda a ganar elasticidad en la piel y musculatura. Esto hace que la celulitis se note menos.
2. Haz una alimentación adecuada. Reduce tu consumo de grasa, hidratos de carbono y alimentos ultraprocesados, deja de fumar, no bebas alcohol y mantén siempre el cuerpo bien hidratado.
3. Mantén un peso sano. El peso de una persona no necesariamente guarda relación con la celulitis. Hay mujeres delgadas que tienen celulitis y mujeres con sobrepeso a quienes al perder peso se les nota más la celulitis. En general, cuánto más obesa esté una mujer más probabilidades hay de que al perder peso, pierda también celulitis. No obstante, los efectos de la pérdida de peso son muy diferentes de una mujer a otra y no necesariamente acabarán con la celulitis. Por este motivo, limítate a mantener un peso adecuado y sano y siempre que desees perder peso, hazlo realizando también ejercicio aeróbico y de musculación de piernas y abdomen.
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