Autora: Ana Muñoz

¿Qué es la endometriosis?

La endometriosis es una enfermedad dolorosa, crónica que se estima que afecta al 5 - 10 % de las mujeres. Se produce cuando parte del endometrio (la capa mucosa que reviste el interior del útero) se encuentra fuera de la cavidad uterina, de modo que puede encontrarse en el abdomen, en los ovarios, trompa de falopio, vejiga, intestino, vagina, cérvix o vulva. Crecimientos del endometrio menos comunes se pueden también encontrar en el pulmón, el brazo o el muslo.

En el útero, el tejido endometrial se desarrolla durante el ciclo menstrual y es expulsado durante la menstruación cuando no se produce un embarazo. Esto mantiene la pared interna del útero sana y lista para albergar un feto. Sin embargo, cuando el endometrio actúa de la misma manera fuera del útero puede causar problemas. La sangre menstrual puede eliminarse fácilmente del útero a través de la vagina, pero no de otra parte dentro del cuerpo. Esto puede dar lugar a hemorragia interna e inflamación.

La endometriosis puede ocurrir a cualquier edad. Es extremadamente raro que sea diagnosticada después de la menopausia, pero no desconocido. Para la mayoría de mujeres este trastorno cesa con la menopausia.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Dolor antes y durante la menstruación, especialmente durante.
  • Reglas abundantes y/o irregulares.
  • Infertilidad.
  • Fatiga.
  • Micción dolorosa durante los períodos.
  • Movimientos dolorosos del intestino durante los períodos.
  • Diarrea, estreñimiento, náusea.
  • Muchas mujeres con endometriosis pueden también sufrir alergias y sensibilidad a ciertos productos químicos.

¿Cómo se diagnostica?

La única manera de confirmar la existencia de endometriosis es realizar una laparoscopia. Consiste en examinar los órganos genitales femeninos usando un instrumento con un sistema de fibra óptica que ilumine el abdomen.

Con este instrumento, los médicos pueden establecer claramente la localización, el tamaño y el grado de los crecimientos. 

Causas

La endometriosis es una de las patologías femeninas de las que aún se desconocen las causas que la originan. Se han postulado diversas teorías para intentar explicar el desarrollo de la enfermedad:

1. Menstruación retrógrada. Esta es la teoría más aceptada. Se cree que durante la menstruación, parte del tejido endometrial fluye hacia las trompas de Falopio en lugar de salir por la vagina. Este tejido se adhiere a órganos como los ovarios, la vejiga o los intestinos, donde continúa respondiendo a las hormonas menstruales y provoca inflamación y dolor. Sin embargo, muchas mujeres experimentan menstruación retrógrada sin desarrollar endometriosis, por lo que otros factores también deben estar involucrados.

2. Metaplasia celómica. Esta teoría sugiere que ciertas células en la cavidad peritoneal (que recubre el abdomen) tienen la capacidad de transformarse en tejido endometrial bajo ciertos estímulos, como desequilibrios hormonales o inflamación.

3. Diseminación linfática o hematógena. Esta teoría propone que las células endometriales pueden viajar a través de la sangre o del sistema linfático, lo que explicaría la presencia de endometriosis en lugares alejados del útero, como los pulmones o el cerebro (casos raros).

4. Factores inmunitarios. En condiciones normales, el sistema inmunitario debería eliminar cualquier tejido endometrial que esté fuera del útero. Algunas mujeres con endometriosis tienen alteraciones inmunitarias que permiten que este tejido sobreviva y se adhiera a otros órganos.

5. Influencia genética. Existe un fuerte componente hereditario. Las mujeres con antecedentes familiares de endometriosis tienen un riesgo más alto de desarrollar la enfermedad.

6. Factores ambientales. La exposición a sustancias químicas como las dioxinas y disruptores endocrinos (presentes en plásticos, pesticidas y ciertos productos industriales) podría estar relacionada con un mayor riesgo de endometriosis, ya que alteran los niveles hormonales.

Factores de riesgo

Algunos factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar endometriosis:

1. Factores hormonales y reproductivos

  • Menstruación a edad temprana (antes de los 11 años).
  • Ciclos menstruales cortos (menos de 27 días).
  • Reglas abundantes y prolongadas (más de 7 días).
  • Niveles altos de estrógeno en el cuerpo.
  • No haber tenido embarazos previos.

2. Factores genéticos

  • Tener familiares directos con endometriosis (madre, hermana).

3. Factores ambientales y de estilo de vida

  • Exposición a toxinas ambientales (como disruptores endocrinos).
  • Estrés crónico (puede empeorar la inflamación).
  • Falta de actividad física.
  • Dieta alta en grasas trans y procesadas.

4. Factores inmunitarios

  • Enfermedades autoinmunes asociadas, como lupus o artritis reumatoide.

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