Autora: Ana Muñoz

El desmayo, también llamado síncope, puede tener diversas causas. En ocasiones no es posible encontrar una causa concreta. El desmayo sucede cuando no llega suficiente oxígeno al cerebro a través del flujo sanguíneo, de modo que pierdes la conciencia durante unos pocos minutos o segundos. Por tanto, una caída repentina en la presión sanguínea puede provocar un desmayo al impedir que llegue el suficiente riego sanguíneo al cerebro.

Causas

1. Reacción tardía del corazón y los vasos sanguíneos. En algunas circunstancias, el corazón y los vasos sanguíneos no se adaptan con la suficiente rapidez a los cambios en las necesidades de oxígeno del organismo. Esto es más común en personas mayores, pero puede afectar a cualquier persona en determinadas situaciones:

• Levantarse rápidamente: cuando una persona se pone de pie de manera brusca, la sangre tiende a acumularse en las piernas debido a la gravedad. Si el cuerpo no responde lo suficientemente rápido para compensar esta redistribución del flujo sanguíneo, la presión arterial puede disminuir, lo que reduce el oxígeno que llega al cerebro y causa un desmayo. Este fenómeno se conoce como hipotensión ortostática.

• Ejercicio intenso o trabajo físico exigente, especialmente en condiciones de calor: durante el esfuerzo físico, el cuerpo redirige la sangre hacia los músculos activos. Si, además, hay una exposición prolongada al calor, el organismo pierde líquidos y sales minerales a través del sudor, lo que puede provocar una disminución en la presión arterial y desencadenar un síncope.

• Hiperventilación: respirar demasiado rápido o profundamente, en situaciones de ansiedad o estrés, puede alterar el equilibrio de dióxido de carbono en la sangre. Esto provoca una reducción del flujo sanguíneo al cerebro, lo que puede llevar a mareos y desmayos.

• Factores emocionales y estrés: situaciones de tensión emocional extrema, miedo, ansiedad o dolor intenso pueden activar el sistema nervioso parasimpático y provocar una disminución en la frecuencia cardíaca y en la presión arterial, lo que favorece la aparición de un desmayo. Este tipo de síncope, llamado síncope vasovagal, es uno de los más comunes y suele estar precedido por síntomas como sudoración fría, náuseas y visión borrosa.

• Uso de medicamentos para la hipertensión: algunos fármacos diseñados para reducir la presión arterial pueden provocar una disminución excesiva de la misma, especialmente al cambiar de postura rápidamente o al realizar actividad física. Esto puede comprometer el flujo sanguíneo al cerebro y causar desmayos.

2. Toser, orinar o estirarse también pueden afectar al flujo de oxígeno al cerebro. Si te desmayas una vez durante una de estas actividades, probablemente no es algo de lo que haya que preocuparse, pero si sucede más de una vez, sería aconsejable que consultaras a un médico.

3. Doblar la cabeza. Si te desmayas al doblar la cabeza hacia un lado, es posible que las vértebras cervicales estén presionando alguno de los vasos sanguíneos que irrigan tu cerebro. Si te sucede, consúltalo con tu médico.

4. Un descenso en los niveles de glucosa en sangre puede hacer también que te desmayes. Puede suceder si tienes diabetes, pero también si estás sin comer un tiempo prolongado.

5. Algunos medicamentos pueden producir desmayos. Si crees que esta puede ser la causa consulta a tu médico. El alcohol, la cocaína y la marihuana pueden también provocar desmayos.

6. Otras causas más serias de desmayo incluyen los problemas en el corazón o en las arterias que van al cerebro.

Qué hacer en caso de desmayo

Si piensas que te vas a desmayar túmbate o, si no puedes tumbarte, siéntate e inclínate hacia delante poniendo la cabeza entre tus rodillas para ayudar a que el flujo sanguíneo llegue a tu cerebro. Espera hasta sentirte mejor antes de levantarte.

Cuando consultar a un médico

Si solo te has desmayado una vez y te encuentras en buen estado de salud general no es necesario que vayas al médico. Los desmayos son comunes y habitualmente no es nada serio. En cambio, si tienes problemas de salud, sobre todo relacionados con el corazón, hipertensión o diabetes, es aconsejable que visites a un médico. Deberías consultar a un médico si tu desmayo está asociado con alguno de los siguientes síntomas:

  • Latido cardíaco irregular
  • Dolor en el pecho
  • Falta de aire
  • Desmayo repentino (sin notar previamente ninguna sensación de desmayo)
  • Visión borrosa
  • Confusión
  • Dificultad para hablar
  • Desmayo al doblar la cabeza
  • Si te desmayas más de una vez al mes

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