Autora: Ana Muñoz

Los puntos negros y los puntos blancos son una forma de acné bastante frecuente que afecta a los poros de la piel. Los poros son la abertura de los folículos pilosos, que contienen un vello y una glándula sebácea. Estas glándulas producen sebo, una sustancia grasa que ayuda a mantener la piel hidratada y protegida. Cada poro es la salida de un folículo, pero no todos los folículos tienen un vello visible, especialmente en áreas como la nariz y la frente.

Los poros pueden obstruirse con sebo, células muertas y suciedad, lo que da lugar a puntos negros, puntos blancos o acné. Aunque el tamaño de los poros está determinado genéticamente, pueden parecer más grandes si hay acumulación de grasa o pérdida de firmeza en la piel.

¿Qué son los puntos negros y blancos?

Los puntos negros son folículos que tienen una apertura mayor de lo normal y están llenos de tapones de sebo y células muertas. En los puntos negros, el folículo permanece abierto, lo que permite que el contenido se oxide al contacto con el aire, dándole su característico color oscuro.En ellos se ha producido una reacción química que ha dado lugar a la oxidación de melanina, lo que le da su color oscuro.

Los puntos blancos son folículos que están llenos del mismo material que los puntos negros, pero están cerrados o solo tienen una salida microscópica, de modo que el contenido del poro no tiene contacto con el aire. Al no oxidarse, el contenido permanece blanco o del color de la piel. Al estar obstruido el poro, no hay una salida para el sebo. Esto puede ocurrir cuando el poro se bloquea de manera más profunda y no tiene la oportunidad de abrirse, como ocurre en los puntos negros. Además, los puntos blancos también pueden estar causados por una mayor tendencia a la inflamación en la piel, ya que la obstrucción completa de los poros puede favorecer la acumulación de bacterias.

¿Cuáles son las causas de los puntos negros y blancos?

Los puntos negros y blancos tienen múltiples causas y no dependen solo de un factor:

1. Exceso de producción de sebo

La piel produce sebo de manera natural para mantener su hidratación y protección, pero cuando las glándulas sebáceas trabajan en exceso, el sebo se acumula en los poros, lo que facilita su obstrucción. Esto suele ocurrir en personas con piel grasa o mixta.

Existen diversos factores que pueden aumentar la producción de sebo, como pueden ser los cambios hormonales (pubertad, menstruación, embarazo, menopausia). El estrés puede ser otro factor importante, ya que aumenta la producción de cortisol, lo que, a su vez, estimula la producción de grasa. Por último, la dieta tiene también un papel muy importante, como veremos más abajo.

2. Acumulación de células muertas

La piel se renueva constantemente eliminando células muertas, pero si este proceso no ocurre de manera eficaz, estas células pueden quedarse en la superficie y mezclarse con el sebo, tapando los poros y formando puntos negros.

Esto puede ocurrir por falta de exfoliación adecuada, uso de productos que no favorecen la renovación celular y envejecimiento, ya que con el tiempo la renovación celular se vuelve más lenta.

3. Uso de productos comedogénicos

Algunos productos cosméticos y cremas contienen ingredientes que tapan los poros en lugar de permitir que respiren. Esto favorece la acumulación de sebo y suciedad. Entre los ingredientes comedogénicos más comunes se encuentran los siguientes:

  • Aceites minerales pesados 
  • Siliconas 
  •  Alcoholes que deshidratan la piel y provocan una sobreproducción de grasa 
  • Algunos filtros solares densos

4. Sudoración excesiva y exposición a la contaminación

El sudor y la contaminación ambiental pueden mezclar impurezas con el sebo y las células muertas de la piel, creando un ambiente propicio para la obstrucción de los poros. Por tanto, es importante lavar la cara después de hacer ejercicio y tener mucho cuidado con el uso de mascarillas faciales sin una correcta higiene.

5. Cambios hormonales

Las hormonas juegan un papel importante en la producción de sebo, por lo que los puntos negros suelen aparecer con más frecuencia en ciertas etapas de la vida:

  • Adolescencia: se da un aumento de andrógenos, que estimulan las glándulas sebáceas.
  • Menstruación: las fluctuaciones hormonales pueden aumentar la grasa en la piel.
  • Embarazo y menopausia: se producen cambios en los niveles de estrógenos y progesterona que pueden alterar la producción de sebo.

6. Falta de limpieza adecuada

No lavar el rostro correctamente puede provocar la acumulación de grasa, células muertas y suciedad en los poros. Los errores comunes en la limpieza son los siguientes: no desmaquillarse antes de dormir, lavar la cara con jabones agresivos que alteran la barrera natural de la piel o usar agua muy caliente, que puede estimular la producción de sebo.

7. Manipulación del rostro con las manos sucias

Tocarse la cara con las manos sucias puede transferir bacterias, grasa y suciedad a la piel y favorecer la obstrucción de los poros y la formación de puntos negros.
Por tanto evita tocarte la cara con frecuencia y no extraigas los puntos negros sin una técnica adecuada, ya que esto puede empeorar el problema.

La influencia de la alimentación

Una dieta rica en alimentos ultraprocesados o con alto índice glucémico puede agravar el problema.

Los alimentos con alto índice glucémico (como pan blanco, azúcar refinada, refrescos y otros alimentos procesados) provocan un aumento rápido de los niveles de azúcar en sangre, lo que a su vez eleva los niveles de insulina. La insulina es una hormona que no solo regula los niveles de glucosa, sino que también influye en la producción de otras hormonas relacionadas con el acné, como los andrógenos, que estimulan las glándulas sebáceas para producir más sebo.

Además de la insulina, la dieta alta en azúcares y carbohidratos refinados puede afectar otros aspectos del equilibrio hormonal, como estrógenos y progesterona, que también influyen en la producción de sebo.

Los alimentos ultraprocesados pueden contribuir a un aumento en los niveles de inflamación en el cuerpo. La inflamación crónica es un factor que no solo puede empeorar el acné inflamatorio (como los quistes o pápulas), sino que también puede hacer que los poros se obstruyan con mayor facilidad.

Microbiota intestinal. El consumo excesivo de alimentos ultraprocesados también puede alterar la microbiota intestinal (el equilibrio de bacterias en el sistema digestivo), lo que tiene un impacto directo en la salud de la piel. Un desequilibrio en las bacterias intestinales puede aumentar los niveles de inflamación sistémica y contribuir a la aparición de acné y otros problemas cutáneos.

Falta de nutrientes. Los alimentos ultraprocesados suelen ser pobres en nutrientes esenciales para la salud de la piel, como vitaminas A, C, E, zinc y ácidos grasos omega-3, que son esenciales para mantener la piel sana y equilibrada.

Tratamiento

Para prevenir los puntos negros y blancos, es importante mantener una rutina de cuidado de la piel adaptada a su tipo, evitar productos comedogénicos, limpiar la piel correctamente y llevar una alimentación equilibrada. Limpia una vez al día tu piel con un jabón suave para eliminar el exceso de grasa en la piel y las células muertas. No utilices maquillaje de base grasa. Es preferible no usar maquillaje, pero si lo haces, utiliza alguno cuya base sea el agua y no el aceite.

1. Aceites esenciales

  • Árbol del té: utiliza una dilución del 5 % en agua y aplícala en los granos dos veces al día. Pruébala primero en una pequeña área de tu piel, por si te produce efectos adversos.
  • Lavanda: aplícalo con un paño húmedo o en al baño. Combate las infecciones bacterianas.
  • Geranio: regula la producción de grasa.
  • Bergamota: es antidepresivo y astringente.

2. Medicamentos

Peróxido de benzoilo. Tiene un efecto antibacteriano y ayuda a evitar los tapones de grasa y el exceso de secreción. Sirve de ayuda en casos de acné leve o moderado. Puede usarse sin receta médica, aunque se recomienda usarlo bajo la supervisión de un médico.

Tretinoína. Es un derivado de la vitamina A. Ayuda a expulsar los tapones de sebo del folículo. Puede ser irritante, de modo que debe utilizarse del modo apropiado, según las instrucciones dadas por el médico. Requiere receta médica.

Isotretinoína. Es un fármaco sintético análogo a la vitamina A. Reduce el tamaño de la glándula sebácea y la producción de sebo. Se usa en casos de acné severo y tiene diversos efectos secundarios. Se usa con receta y bajo supervisión médica.

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