Autora: Ana Muñoz

La fucoxantina es un tipo de carotenoide que se encuentra en algunas algas comestibles, como wakame (undaria pinnatifica) y hijiki (hijikia fusiformis), que suelen utilizarse en la cocina asiática. No obstante, para ingerir los niveles de fucoxantina que se han usado en las investigaciones, deberías tomar cantidades enormes de estas algas cada día, por lo que es preferible tomarla en forma de suplemento.

Propiedades de la fucoxantina

Aunque la evidencia en humanos es limitada, algunos estudios han mostrado potencial en los siguientes aspectos:

Propiedades antiinflamatorias: se ha encontrado que la fucoxantina tiene efectos antiinflamatorios, lo que podría ser útil en condiciones inflamatorias crónicas. En algunos estudios con animales, se ha demostrado que ayuda a reducir la inflamación, lo que podría beneficiar a personas con enfermedades inflamatorias como la artritis.

Propiedades antioxidantes: la fucoxantina tiene propiedades antioxidantes, lo que significa que puede ayudar a proteger las células del daño causado por los radicales libres. Esto podría tener beneficios en la prevención de enfermedades relacionadas con el envejecimiento y en la reducción del estrés oxidativo.

Mejora de la salud cardiovascular: algunos estudios sugieren que la fucoxantina puede mejorar los factores de riesgo cardiovascular, como la reducción de los niveles de triglicéridos y colesterol malo (LDL). Esto podría ser relevante para la prevención de enfermedades cardíacas, aunque se necesitan más estudios en humanos para confirmar estos efectos.

Propiedades neuroprotectoras: en algunos estudios preliminares, la fucoxantina ha mostrado efectos neuroprotectores, lo que podría ser útil en la prevención o tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Se ha sugerido que podría ayudar a proteger las células cerebrales del daño causado por el envejecimiento y otras enfermedades.

Mejora de la salud hepática: hay estudios que han indicado que la fucoxantina podría tener efectos protectores sobre el hígado al ayudar a reducir la acumulación de grasa en el hígado, lo que podría ser útil en condiciones como la enfermedad del hígado graso no alcohólico.

Control de la presión arterial: algunos estudios en animales sugieren que la fucoxantina podría ayudar a reducir la presión arterial, aunque los estudios en humanos aún son limitados. Esto podría ser beneficioso para personas con hipertensión.

Es importante recordar que, aunque estos efectos son prometedores, la mayoría de los estudios han sido realizados en animales o en condiciones de laboratorio, por lo que los resultados en humanos aún no están confirmados en su totalidad. Se necesitan más investigaciones clínicas en personas para establecer la efectividad y seguridad de la fucoxantina para estos usos adicionales.

Usos de la fucoxantina

Pérdida de peso. Los estudios realizados con animales muestran que este carotenoide estimula la pérdida de grasa abdominal en animales obesos. Las ratas y ratones pierden hasta un 10 % de su peso. Parece ser que actúa aumentando el ritmo al que se quema la grasa abdominal. Sin embargo, la evidencia en humanos es limitada, por lo que estos resultados no necesariamente se replicarán de la misma manera en personas

Diabetes. En estudios realizados con animales, la fucoxantina disminuye los niveles de glucosa en sangre. Este efecto parece ser debido a que estimula la formación de DHA, un tipo de ácido graso omega-3 que aumenta la sensibilidad a la insulina, mejora los niveles de triglicéridos y reduce los niveles de colesterol LDL (colesterol "malo"). Sin embargo, la evidencia en humanos también es limitada y más investigaciones son necesarias para confirmar estos efectos.

Cáncer. Aunque se han realizado estudios en laboratorios que sugieren que la fucoxantina podría tener efectos antitumorales, no existen suficientes investigaciones clínicas en humanos para respaldar estas afirmaciones de manera concluyente.

Efectos secundarios

La fucoxantina se encuentra en algas como wakame y hijiki, que contienen niveles elevados de yodo. Un consumo excesivo de estas algas podría causar problemas en la tiroides debido al exceso de yodo, lo que es un punto importante a tener en cuenta. Sin embargo, los efectos secundarios específicos de la fucoxantina como suplemento aún no están completamente establecidos debido a la falta de estudios en humanos.

No debe consumirse grandes cantidades de wakame o hijiki como fuente de fucoxantina, pues son demasiado ricas en yodo. Un exceso de yodo puede interferir con el funcionamiento de la glándula tiroides.

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