Autora: Ana Muñoz

La caléndula es una planta herbácea que pertenece a la familia Asteraceae, con flores de color naranja brillante o amarillo. Esta planta se cultiva comúnmente en jardines por sus propiedades ornamentales, pero sus flores son la parte utilizada con fines medicinales. La caléndula es famosa por sus propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y antisépticas, lo que la convierte en un remedio popular en el tratamiento de heridas, quemaduras y otras afecciones cutáneas.

Principales propiedades

La caléndula es una planta medicinal especialmente conocida por sus efectos cicatrizantes, antiinflamatorios y calmantes. Sus aplicaciones van desde el tratamiento de heridas y quemaduras hasta el alivio de afecciones cutáneas como eczema y dermatitis. Las propiedades más destacadas de la caléndula son las siguientes:

  • Cicatrizante y regeneradora de la piel: ayuda a acelerar la curación de heridas, quemaduras, cortes y otras lesiones de la piel. 
  • Antiinflamatoria: su acción antiinflamatoria es eficaz para tratar afecciones como dermatitis, eczema y otras irritaciones de la piel. 
  • Antiséptica: la caléndula posee propiedades antimicrobianas que ayudan a prevenir infecciones en heridas abiertas. 
  • Calmante: se utiliza para aliviar picazón, enrojecimiento e irritación de la piel. 
  • Antioxidante: contiene compuestos antioxidantes que protegen las células de los daños causados por los radicales libres.

Composición química y mecanismos de acción

La caléndula contiene una variedad de compuestos bioactivos que contribuyen a sus propiedades medicinales. Algunos de los principales compuestos son los siguientes:

  • Flavonoides: como la quercetina y la kaempferol, que tienen potentes efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Ayudan a proteger las células del daño oxidativo y reducen la inflamación en tejidos irritados. 
  • Triterpenos: son compuestos como el ácido oleanólico, que tienen propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes, ayudando en la reparación de la piel y reduciendo la inflamación. 
  • Saponinas: ayudan a calmar la piel irritada y pueden tener efectos antimicrobianos. 
  • Carotenoides: los carotenoides, como el beta-caroteno, tienen efectos antioxidantes y también favorecen la regeneración celular, protegiendo la piel de los daños. 
  • Aceites esenciales: la caléndula también contiene aceites esenciales que proporcionan propiedades calmantes, analgésicas y antiinflamatorias.

Mecanismos de acción: los flavonoides y triterpenos de la caléndula actúan inhibiendo las respuestas inflamatorias, mientras que los carotenoides y aceites esenciales protegen la piel y favorecen la regeneración celular. Su combinación de propiedades antimicrobianas y cicatrizantes hace que la caléndula sea útil para tratar heridas e irritaciones.

Usos terapéuticos

La caléndula se utiliza en una amplia variedad de aplicaciones terapéuticas, especialmente para la piel. Algunos de los principales usos son los siguientes:

  • Tratamiento de heridas y quemaduras: la caléndula acelera la curación de heridas menores, quemaduras, cortaduras y raspones. Su acción cicatrizante ayuda a regenerar la piel y evitar infecciones. 
  • Enfermedades de la piel: se usa para tratar afecciones como eczema, dermatitis, acné, picazón y piel irritada. Su capacidad antiinflamatoria y calmante la convierte en un remedio eficaz para la piel sensible. 
  • Cuidado del rostro y antienvejecimiento: la caléndula es un ingrediente común en productos cosméticos debido a sus propiedades antioxidantes y regeneradoras, que ayudan a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel. 
  • Tratamiento de la conjuntivitis: en forma de infusión o colirio, la caléndula se utiliza para aliviar la inflamación ocular y reducir los síntomas de la conjuntivitis. 
  • Alivio de dolor muscular: se usa en forma de crema o ungüento para aliviar dolores musculares y articulares, gracias a sus propiedades antiinflamatorias. 
  • Alivio de cólicos menstruales: se utiliza en infusión para aliviar los cólicos y otros síntomas relacionados con el ciclo menstrual. 

Formas de preparación y dosificación

  • Infusión de caléndula: para tratar afecciones internas o como tónico general, se puede preparar una infusión con 1-2 cucharaditas de flores secas por taza de agua caliente, dejándola reposar durante 5-10 minutos. Se puede tomar de 1 a 3 tazas al día. 
  • Tintura de caléndula: una forma concentrada de extracto líquido de la planta. Se recomienda tomar entre 20-30 gotas de tintura diluidas en agua, de dos a tres veces al día. 
  • Ungüento o crema de caléndula: para uso tópico en heridas, quemaduras o afecciones de la piel. La dosis dependerá del producto específico, pero generalmente se aplica en la zona afectada varias veces al día. 
  • Aceite de caléndula: el aceite de caléndula es útil para masajes o aplicación directa sobre la piel irritada. Puede aplicarse varias veces al día en pequeñas cantidades. 
  • Baños de caléndula: en caso de piel irritada o afecciones dérmicas generalizadas, se puede preparar un baño con flores de caléndula. Colocar las flores en el agua del baño ayuda a calmar y regenerar la piel. 

Plantas medicinales complementarias

La caléndula puede combinarse con otras plantas medicinales para potenciar sus efectos terapéuticos, especialmente en el tratamiento de afecciones cutáneas e inflamaciones:

  • Lavanda: la lavanda tiene propiedades calmantes, antiinflamatorias y antimicrobianas y combina bien con la caléndula para tratar quemaduras, heridas e irritaciones de la piel. 
  • Manzanilla (Matricaria chamomilla): la manzanilla comparte muchas propiedades antiinflamatorias y calmantes con la caléndula y juntas son eficaces en el tratamiento de dermatitis y otras afecciones inflamatorias de la piel. 
  • Aloe vera: la combinación de caléndula y aloe vera es excelente para tratar quemaduras solares, irritaciones de la piel y heridas, proporcionando tanto propiedades cicatrizantes como hidratantes. 
  • Hamamelis: el hamamelis es conocido por sus propiedades astringentes y antiinflamatorias y su combinación con caléndula puede mejorar el tratamiento de afecciones cutáneas y la cicatrización de heridas. 

Efectos secundarios y contraindicaciones

La caléndula es generalmente segura para su uso externo e interno, pero como cualquier planta medicinal, puede presentar algunos efectos secundarios y contraindicaciones:

  • Efectos secundarios: la caléndula es generalmente bien tolerada, pero algunas personas pueden experimentar reacciones alérgicas, especialmente si tienen antecedentes de alergias a plantas de la familia Asteraceae (como la manzanilla o la margarita). En casos raros, puede causar dermatitis o irritación de la piel. 
  • Embarazo y lactancia: aunque no se ha informado de efectos adversos significativos, se recomienda precaución durante el embarazo y la lactancia. 
  • Interacciones con medicamentos: la caléndula puede interactuar con medicamentos sedantes, anticoagulantes o medicamentos para la presión arterial. Es importante consultar con un médico si se están tomando estos medicamentos. 

Artículos relacionados